Sí amigos, sí. Se acaba lo bueno. Los días de asueto, de playa y de descanso parece que llegan a su fin y somos muchos los que ya contamos (y descontamos) las horas que nos quedan en los lugares en los que nos hemos refugiado de la realidad, aunque en mi caso, solo la parte 1.0. Porque, como imaginaréis queridos lectores,
Pero donde el verano ha estado más caliente si cabe ha sido en las redes sociales. Si la semana pasada hablábamos de las vacaciones 2.0 de twitteros, feisbukeros y demas, hoy toca hacerlo de la vuelta al mundo real (parafraseando a Morfeo) de todos ellos. Bueno, de todos nosotros. Es momento de colapsar nuestra pagina del Face con el resumen en imágenes del veraneo. De llenar Tuenti de cotilleos y mandar todos esos mensajes que teniamos pendientes desde lo lejos. Y de quejarnos en Twitter de lo dura que se hace la vuelta al curro, de lo bien que se estaba de vacas y lo incómoda que es la silla, lo alto que está el aire o lo pesados que resultan los compañeros, sobre todo los que acaban de volver al tajo luciendo envidiable moreno y experiencias no vividas por quien le escucha. Y todo con un largo septiembre por delante. No es de extrañar que los psicólogos hablen del estrés postvacacional, ahora más duro si cabe en su versión 2.0. ¡Ánimo a todos los que vuelven!







