¿Sabéis en qué país del mundo existe el Kit Kat de plátano? ¿Y el de manzana? ¿Y el de té verde? Pues en el mismo en el que hay todo tipo de mikados y los niños se pasean por la calle con el pastelito que Doraemon engulle sin parar en la pantalla. Hablamos de Japón, porque en la gastronomía del país del sol naciente hay mucho más que sushi. “Japón es el país de la variedad, de todo hay mil cosas”, explica Tamara Ishihara Segarra. Y para traer a Madrid un poco de esa variedad se decidió a crear, hace casi un año, Okashi Sanda. Un concepto diferente de ‘japonés’ en plena calle del Almendro, en el corazón mismo de La Latina.
Si el lector espera encontrar en el local sushi, sashimi y tempuras variadas será mejor que no vaya. Pero cometería un error, porque lo que puede hallar allí es, además de transgresor, muy revelador. “Apostamos por los cócteles y los dulces, aunque por supuesto hay bocados salados tradicionales”, explica Leopoldo Cabanillas Pérez, novio de Tamara y parte del alma de Okashi Sanda, junto a Tomoyoshi Javier Ishihara Segarra. Si no se han perdido con los apellidos comprenderán que todo queda en familia, y en esta ocasión ha sido un acierto.
Recapitulemos: japonés, dulce, cócteles, variedad, diversión, transgresión… ah, sí, se me olvidaba, muy buenos precios y propietarios más que simpáticos. ¿No pinta mal, verdad? Eso pensamos en Eresmadrid y nos lanzamos a pedir aquello que a nuestros ojos (y entendimiento) se nos antojaba prometedor. Brownie relleno de té verde, tarta de queso y chocolate con té verde, calpis y un cóctel shiro (con calpis y sake). Todo muy rico, lo pudimos tomar en la barra (aunque el local es muy mono y tiene varias mesas, altas y bajas, con sillitas para sentarse y charlar tranquilamente), y al irnos no nos dolió el bolsillo.
Pero no todo quedó ahí. Tamara, Leo y Tomoyoshi se empeñaron en que descubriéramos la esencia de su local, lo que quieren transmitir… y lo consiguieron. “Queréis un algodón de azúcar?” Sí, sí, en el bar se pueden tomar algodones de azúcar, como los de las ferias, pero más grandes, y más blancos. Para que vuelvas a ser un niño, como reza un cartel. Porque fue justo eso, el recuerdo de su niñez en Japón, lo que hizo a Tamara ponerse manos a la obra y recuperar sabores casi olvidados y para los madrileños desconocidos. “Los japoneses son muy golosos, y no se sabe. Hay un montón de tiendas que son como las pastelerías francesas. Okashi significa dulce y Sanda es el barrio dónde vivían ellos. En Madrid, si te apetece una bola de té verde tienes que ir a un restaurante y pagar una pasta”, explica Leo. En Okashi Sanda no. Puedes ir por la tarde y tomar un trozo de tarta, o por la noche y tan sólo pedir un cóctel (la especialidad es el mojito de sake, con el que también nos agasajaron) y unos makis o un ‘okonomiyaki’ (una especie de pizza japonesa, con salsa, masa de huevo, verduras, y bonito en escamas por encima).
“Anko, té verde, tofu… lo meten en repostería originaria de todas partes del mundo, y lo comen por la calle, en bares como el que aquí planteamos, un rollo más informal”, insiste. Mi mente empieza a nublarse con tanto azúcar, pero no me puedo resistir y pregunto: “¿Anko? ¿Qué es el anko?“. Me responden que se trata de una pasta de judías dulce (de alubias que se diría en mi tierra) y ante mi cara de asombro Tamara argumenta: “De pequeña he comida más anko que chocolate“. Para convencerme del todo me ponen delante los pastelitos de Doraemon: Taiyakis, con forma de pez. Los pruebo y ya no me tienen que decir nada más.
“Como cliente yo notaba esa carencia de cosas, y los japoneses de aquí son muy buenos, pero muy caros. Los precios son un poco abusivos, porque un sushi no vale 18 euros. Hemos hecho un poco lo que nos gusta a nosotros, un sitio en el que estar un rato y tomar lo que te apetece”. Y de nuevo mis facciones debieron de hacerles intuir que me moría por algo fresquito, porque inmediatamente me ofrecieron un Kakigori. Lo traduciré como un granizado japonés, con salsas a elegir, y que en vez de beberse se come a cucharadas. El mío en cuestión era de fresa e hizo que me olvidara durante un buen rato de que estamos en pleno verano madrileño. Volveré mañana a ver si así puedo resistir esta ola de calor…
Créditos de imagen: Fernando Álvarez.











un sitio perfecto para refrescarse y disfrutar de un ambiente joven y muy agradable
por allí nos veremos!!
El brownie relleno de te verde es una perdición
Buenas..
quisiera compartir algo sobre el te verde
Aparte de ser una bebida saludable, tiene una variedad de nutrientes que lo hacen especial.
Algunos seguro no sabemos que tiene Acido Folico, calcio ,cinc, hierro… y podria seguir
la lista es larga, sin mencionar que ademas tiene vitaminas, todo en un pequeño sorbo,
bueno mejor les recomiendo esta lectura.. no se trata de venta de productos ni nada..
es meramente informativa..
http://medicalyard.com/2010/07/te-verde-sustancias-saludables/?lang=es
tambien hay mas sobre medicina natural… aunque hay varias fuentes en la web
suelo visitar esta en particular y me entero mas acerca de estos temas..
Saludos =D
He ido ya unas tres o cuatro veces a este bar y me encanta. El pollo frito está buenísimo, y hacen unas bolitas con pulpo que están riquísimas.¡No se pierdan la tarta de tofu con chocolate!
El articulo muy buen redactado, pero vamos los del local quisiera recomendarles que se dediquen a otra cosa, en pocos sitios he estado mas incomodo y peor atendido que en este local, no saben nada de hosteleria y estan todo el rato encima tuyo, traen la bebida con los dedos dentro del vaso. Me extraña que alguien que vaya a La Latina acabe en este local, habiendo unos 50 bares en la zona y todos mejores, y por favor, a ver si pueden mejorar el acceso con ese altisimo escalon y puerta estrechisima, intente cogerle el punto al sitio pero nada.
Lamentamos mucho tu mala experiencia, no es de nuestro agrado que nadie se sienta incómodo en nuestro local. Por ello siempre estamos intentando mejorar y valoramos todas las opiniones.
Nos ha sorprendido mucho el comentario de los dedos en los vasos, ya que no servimos vasos de caña ni café, tan sólo botellines y cócteles en copa, que muy difícilmente se pueden servir con los dedos dentro.
En cuanto a los accesos no podemos modificar nada, ya que dependemos de las normas y ordenanzas municipales.
En Okashi Sanda seguiremos intentando dar el mejor servicio y una atención informal pero amable a nuestros clientes.
Un saludo.
Bueno, cuando yo fui tenias una cafetera casera, de esas de capsulas que tardaban un buen rato en hacer cada cafe, y un grifo de estos helados en el centro de la barra, pero bueno… No es mi intencion hacer boicot, que tengan suerte.
La verdad es que los camareros se podían dedicar a otra cosa, no creo que vuelva a ir por ahí.
Teniendo en cuenta el ambiente de mal gusto que reina en La Latina últimamente, no me extrañan estos comentarios tan desagradables.
Probablemente esta gente tan fina y exigente es la que luego sale a fumar a la puerta del bar con la copa en la mano y hablando a gritos, se mea en los portales del vecindario, etc.
Puedo comprender que no les guste la comida o la bebida, pero no entiendo que ataquen así a los camareros porque son muy agradables.
Lo dicho, estos comentarios destructivos huelen a chamusquina, ya sea por sus intereses ocultos en tanto desprestigiar o por ignorancia pura y dura.