“Esta ensalada está buenísima. Lleva trigo integral fino, con cosas de temporada. Componentes de proteína. Un mijo, que viene de Italia, hinojos, espinacas, semillas de calabaza tostada por nosotros…”. Y así, uno a uno, te explican los componentes de todos los platos que hacen en MenúdaVida. Porque si en algo se diferencia de cualquier otro local de comida preparada es que aquí siempre sabes lo que te llevas a la boca. Por algo es un punto de venta de comida macrobiótica, que busca que la transformación sea pequeña. Fran Winberg y Vanessa Losada, los propietarios, dejan claro que sano no es sinónimo de aburrido.
“Nuestra idea es que somos lo que comemos y queremos saber lo que comemos. Siempre explicamos a nuestros clientes todo lo que lleva, hasta lo más pequeño”, explica Winberg. Al instante sale con un plato, “100% reciclable”, para que probemos el bulgur. “Lo hacemos con alga wakame, que permite la correcta digestión. Es el primer plato obligatorio de la dieta japonesa. Nosotros lo hemos juntado con judías rojas, prueba, prueba”.
A ingredientes típicamente mediterráneos le añaden toques exóticos siempre aderezados por su salsa especial, “que permite que a la gente le resulte novedoso”. Y en este caso, lo nuevo gusta. Sábado, 21.00, calle Barco, y en el local de Menúdavida no deja de entrar gente. Esta tienda-restaurante sólo lleva abierta dos semanas y ya tiene clientes habituales que se confiesan enganchados. ¿El secreto? “Cuscús, con extracto de taín, y un poco de orégano. Mijo y vainilla”. O cualquiera de los platos, pocos pero bien escogidos, que salen de la cocina. Pero si hay una estrella, con el permiso del botijo y el porrón del que cada cual puede servirse un chorro de agua fresca (únicas bebidas en la carta a excepción del Bionade), son los rollitos vietnamitas.

“Es muy sencillo y sabroso: Oblea de arroz hidratada. Metemos lo que tenemos a nuestro alcance, producto de temporada de origen orgánico que nos gusta y nos parece adecuado”, especifican los dueños. Eresmadrid los probó todos: de algas con aguacate, de pollo, de puerro, y unos últimos, sublimes, rellenos con tofu y coco.
La gente entra y sale sin cesar del pequeño local (“es pequeño porque no se puede hacer un buen producto en grandes cantidades”) que está decorado con un espejo en el que hay rótulos pintados a mano con mensaje incluido. Sillas de cartón para un tipo de cliente “muy especial, con mucho paladar, que sabe, que ha viajado, y que quiere saber lo que se mete en la boca”. Los fieles son del barrio, pero también de California, México, Inglaterra… “gente joven acostumbrada a esta comida”. Un tipo de alimentación muy especial, y normalmente cara, que ellos han transformado en comida para llevar (gracias a comprar las materias primas a granel) a precios populares (el menú del día son 6 euros).

“Acercamos esto a la gente, es económico y nos salimos del herboláreo para llevarlo un poco a lo contemporáneo”, confiesa Winberg, para quien el negocio es una mezcla de sus intereses personales: “Lo que nos gusta, lo que nos apetece, nuestro camino de salud y de vida”.
Ah, y para finalizar un último dato: en este establecimiento no se acepta tarjeta de crédito pero sí el trueque.
Créditos de foto: Fernando Álvarez | eresmadrid.com








Estoy de acuerdo con vosotros, espectaculares los rollitos de tofu y coco!!!
A mi me gustaron aun más los rollitos de pollo. Y las ensaladas se salen. Y puestos a alabar, la dueña es un encanto.
Es un sitio muy agradable y acogedor y la comida verdaderamente sana. No olvideis la tarta de amapola ¡¡deliciosa !!
Estoy deseando probarlo. Pasé por ahí el día de la inauguración sin tiempo para pedir nada pero vi los platos y tienen una pinta estupenda. De la semana que viene no pasa.
Enorme la aportación de Menuda vida al barrio!, era lo que faltaba chicos.
Me he enganchado a vuestras ensaladas, esos alinos…mmmm y digo yo que de aquí a que haga fresco aprenderé y dejaré de mancharme cuando bebo del porrón, no???. A seguir con esa alegria y buena comida.
Cuando vaya a Madrid os visitaré, pero hay una cosa que me llama la atención ¿No sois vegetarianos? ¿pollo?
Gracias!