Es innegable que el inicio del siglo XXI ha traído a las pantallas un auténtico aluvión de películas de superhéroes. De la década pasada nos queda sobre todo el recuerdo de toda una saga de hombres murciélago que, si bien empezaron con cierto nivel y personalidad propia (las dos primeras de Tim Burton, e incluso se podría decir que sólo la primera), se volvían más y más ridículos e insufribles con cada nueva entrega. Desde que empezó el 2000 hemos tenido a un renovado Spiderman, un nuevo Superman, Hulk, los 4 Fantásticos, Ironman, X-Men, Thor, Linterna Verde, Dare Devil, Cat Woman… y muchos con sus secuelas, precuelas y demás familia. Cada una de ellas mejor o peor, dependiendo de gustos partículares, pero sí que es cierto que todas las antes citadas (y las que se me hallan olvidado) mantienen un modelo y un estilo más o menos similar y que tras tantas y tantas películas a mi me resulta cansino. De esta vorágine de principios de milenio hay unas cuantas que dejaría fuera de este análisis: la, dentro de poco, trilogía del Batman de Nolan, Watchmen y, si me lo permitís, V de Vendetta. Estas tres presentan un guión mucho más cuidado, unos personajes muchísimo más profundos, creíbles y menos estereotipados y unas historias menos infantiles y más entretenidas. Quizá es porque son más fieles a los cómics originales, quizá es porque los cómics en los que se basan son de un corte diferente a los de la remesa anterior (curioso es que los tres que he citado sean de DC), realmente no lo sé porque no soy un gran consumidor de este tipo de lecturas. Lo que sí puedo decir como aficionado al cine es que estas últimas están a años luz de las primeras y que cuando las vi me emocioné al pensar en el giro que había dado el cine de superhéroes. Las últimas películas de Marvel y Paramount me han devuelto de un bofetón a la realidad y como última previa antes de la gran apoteosis Marvel que nos espera el año que viene (Los Vengadores) llega a nuestras pantallas esta semana el Capitán América.
La película nos presenta al último Vengador que nos faltaba para la foto: el Capitán América. Hay que reconocer que la película es realmente entretenida, algo que no sorprende dado que su director, Joe Johnson es todo un profesional precisamente en eso. El director tejano no te hará una película que lo pete en Venecia, pero sabes que cualquier guión te lo va a dejar resultón y entretenido. Anteriormente ya ha dirigido grandes obras del entretenimiento como Jumanji, Rocketeer, Parque Jurásico 3, Océanos de fuego o la última del Hombre Lobo. A esto le unes un rubio musculado y que caiga majete como Chris Evans (que ya ha tenido superpoderes como la Antorcha Humana en los 4 Fantásticos) y un malo malévolo con ganas de dominar el mundo como Hugo Weaving (el Agente Smith de Matrix, ¿quién puede tener más cara de malo?) y tienes dos horas largas de cuento que va a gustar y grandes y pequeños. Hay que reconocer que a la película no se la puede criticar si no la sacas de este ámbito. Es una buena vía de escape de la realidad, pero eso sí, no esperes traerte nada de utilidad de vuelta cuando veas el cartel de The End.
Aquí puedes ver el trailer
-
Otros estrenos de la semana:
- El caso Farewell de Cristian Carion
- El origen del planeta de los simios de Rupert Wyatt
- Made in Hungría de Gergely Fonyó
- Las manos en el aire de Romain Goupil








