Clasificado | loqueseve, series

Hombres enloquecidos

Hombres enloquecidos

Mad Men es una serie sobre los años sesenta. Aunque lo que ha puesto de moda es la estética de los cincuenta. Pero las fechas no engañan. El año en que se inicia la historia en Mad Men es 1960. Solo que 1960 se parece mucho más a la década anterior que a la que cambiaría el mundo y los Estados Unidos de arriba a abajo. Al principio de la serie las jóvenes secretarias quieren parecerse a Marilyn y los maduros ejecutivos (y los jóvenes que quieren parecer más maduros) a Gary Cooper y llevan mucho tiempo copiando esos modelos. El sueño americano, es tener un trabajo de éxito, una enorme casa en un suburbio caro, un Cadillac, una esposa hermosa y complaciente y dos hijos sanos y guapos. Es un sueño compartido por todos los adultos. Por todos menos por Don Draper, que paradójicamente lo ha conseguido. Pero por alguna razón, y como en la canción de los Rolling Stones, no consigue satisfacción. Y en esa insatisfacción está el germen de la revolución social que supondrían los sesenta. Y ese es el tema principal de Mad Men.

Pero Mad Men recrea la estética de los cincuenta en sus primeros episodios porque huye de una representación tradicional de la década más famosa del siglo XX. No cae de golpe en la música pop, en la cultura hippy, en la guerra de Vietnan, como si todo eso hubiera llegado de repente como una bomba. Los protagonistas de Mad Men no están metidos de lleno en el huracán de acontecimientos que esta por desencadenarse, más bien están en la posición ideal para contemplar cómo se gestan los cambios que acabarán por crear el mito de los sesenta. Su trabajo es saber cuáles son los deseos y aspiraciones de la gente común, porque tienen que apelar a ellos para venderles cosas. Y son unos deseos, que van a cambiar tan dramáticamente, que a algunos les pilla con el pie cambiado, pero a otros, como a Don Draper y Peggy Olsen, estos nuevos deseos coinciden con su propia insatisfacción hacia el sueño americano y lo que se espera de ellos en la arcadia feliz, machista, racista, fumadora y bebedora de los cincuenta.

Mad Men, Samuel Baldeón
Pero en Mad Men nadie es consciente de hasta que punto están cambiando las cosas.

Porque los cambios no son impuestos desde arriba, por el gobierno o el destino, o por alguna tragedia personal. Los cambios son soterrados, lentos, poco a poco se van introduciendo en la rutina de cada personaje hasta que alguno se da cuenta de ellos, y decide dejar de negarlos. Se ganan la vida con eso. Mad Men es la historia de cómo los cambios en la sociedad y las costumbres se introducen en nuestras vidas. No son los grandes sucesos de la época los que nos cambian, Las muertes de Marilyn y Kennedy no producen cambios, solo son marcas simbólicas del fin de una era. Los cambios de verdad, los que nota la gente corriente se producen en la vida diaria. De pronto el tabaco empieza a convertirse en un vicio dañino y no en una saludable costumbre social. De repente la infidelidad sistemática de los hombres casados empieza a parecer demasiado hipócrita. Y, sin aviso, las mujeres que trabajan empiezan a pensar que el matrimonio no es el único futuro deseable. Pero los hombres que trabajan en la avenida Madison (los “Mad Men” propiamente dichos) se tienen que enfrentar a esos cambios, sin estar seguros de que les gusten o los entiendan, solo saben que han llegado. Son los primeros en catarlos. Y en cualquier momento de esta serie, descubrirán que ya no viven en el mundo en que nacieron, sino en el nuestro.

Si te ha gustado este artículo suscríbete al RSS, también puedes seguirnos por mail.

Escrito por:

Samuel Baldeón - que ha escrito 14 posts en eresmadrid.

Estudió filología hispánica en Oviedo, le encantan los libros que le convierten en un coloso del Trivial. Trabaja en la industria del cine con un horario y puesto fijo. Ultimamente prefiere las series. Vive en Madrid porque es la ciudad más grande de España, si hubiera una más grande probablemente se mudaría.

También puedes leerme aquí

Responde

eresmadrid en Flickr

  • Acampadasol
  • Acampadasol
  • Acampadasol
  • Acampadasol

eresmadrid en Facebook

eresmadrid en Twitter