Para muchas personas, Söber habrá caído en el olvido o simplemente será una banda más en la discografía de su estantería. Otros se alegrarán ante la noticia de su regreso discográfico y habrá unos terceros, quizás más ávidos de diversidad musical, que prefieran el resultado que supuso la desintegración del grupo hace ya más de cinco años dando lugar a dos formaciones de menor calado en la escena musical española pero también de gran importancia como Savia y Skizoo.
Pero lo cierto es que han vuelto con más ganas que nunca y con un disco nuevo y brillante bajo el brazo siete años después de que su anterior disco, Reddo, viera la luz. “Superbia” significa soberbia en latín y este trabajo intenta realizar un análisis profundo del ser humano y hacia donde se dirige. De dicha soberbia que, en muchas ocasiones, nos caracteriza y como nos lleva poco a poco al deterioro del mundo en que vivimos. Es, sin duda, un trabajo en el que Söber ha intentado aunar letras de cierto calado social con su más característico estilo: guitarras contundentes y cadencias rítmicas medias que dan pie a un universo melódico en el que la voz de Carlos Escobedo realiza un trabajo sobresaliente que destaca con luz propia por su emotividad.
Desde el humilde punto de vista de un servidor, el paréntesis musical realizado por la banda tiempo atrás ha sido algo positivo para refrescar la mente en pos de nuevas ideas. Y es que muchos grupos terminan por emponzoñar su carrera perdiendo la frescura de los primeros discos por el simple hecho de continuar con proyectos que pueden llegar a perder la esencia de lo que eran. En este sentido, Söber demuestra que la pausa ha sido positiva ya que Superbia manifiesta claramente que la banda ha regresado con fuerzas e ideas renovadas presentando un disco que, si bien cuenta con las mismas nociones básicas que hizo al grupo triunfar en su día, es quizás el más variado hasta la fecha y cuenta con pequeños detalles musicales en cada canción que hacen del conjunto global un gran plástico.
Superbia son 50 minutos de música en forma de once temas fantásticos, pegadizos y variados, probablemente más rockeros que nunca pero con ese potente sonido de baterías muy comprimidas, reverberaciones, delays y muchos más detalles técnicos usados de forma tan característica que suponen, en definitiva, la vuelta de una de las bandas de rock más importantes de este país en los últimos años.
Os recomiendo a todos que le deis una oportunidad al nuevo disco de esta exitosa banda madrileña y aprovechéis para verlos en directo ahora que empezarán a girar por todo el país. Una más que atractiva cita para verles será durante el primer día del Sonisphere, gran festival que está preparando su segunda edición en Getafe durante los días 15 y 16 de julio y del que os hablaré con más detalle próximamente.








