Estos días primaverales que invitan a comenzar con urgencia la operación biquini a mí me producen el efecto contrario: me dan hambre, y mucha. Tanta que hasta mi estómago (por lo general poco carnívoro) me incita a buscar un local de hamburguesas en la capital. Y ya que de un antojo se trata lo mejor es ir a lo seguro. Home Burguer, famosa desde hace ya muchos años gracias a su local de Espíritu Santo, lleva unos meses en la Plaza de la Luna, y en mi humilde opinión me atrevo a decir que hasta la comida está más rica que en el local originario. Y además es más grande, por lo que se está más cómodo…
¿Nuestra elección? Una cabrita para mí y otra de cuyo nombre no me acuerdo para nuestro querido fotógrafo de comida. Lo que sí recuerdo es lo que tenía: carnaza, cebolla caramelizada y queso ¿brie?. La mía un gran trozo de queso de cabra, mermelada de frutos rojos y la misma carnaza, pero un poco más hecha. De acompañamiento, como en todos sus platos, patatas fritas y ensalada de col.
¿Cómo estaban las hamburguesas? Deliciosas. Y lo digo sin tapujos, confesando que las de Espíritu Santo siempre me han sabido un poco peor, aunque a estas no les puedo encontrar un pero. Si hay alguno es el precio: no son nada baratas, pero para un día vale la pena darse un capricho. Y para rematar la faena… una cheese cake. Ay, no lo entiendo, pero vuelvo a tener hambre…








