Se acaba la fiesta. El Mobile World Congress 2011 cierra sus puertas con éxito de crítica y público y la impresión es inquietante. El próximo mes de junio 3GSM, el emporio que se encarga de organizar el evento, decidirá qué ciudad acogerá el MWC desde 2013 a 2017. Ya hay fechas para 2012, del 26 de febrero al 1 de marzo y en Barcelona de nuevo, pero le han salido tres candidatas finalistas más, todas de primer nivel europeo: Munich, Milán y París. Yo, mientras voy camino de nuestro querido Madrid, os escribo mi último post de cierre, quizá no tan de cacharreo, pero creo que os interesará a todos.
Resulta que la nueva generación de red móvil ya está aquí y los europeos ya hemos elegido nuestro standard. El 4G será con tecnología Long Term Evolution (evolución de largo recorrido), un palabro que se reducirá a una sigla más (otra), LTE. ¿Qué nos aportará a los ciudadanos de a pie? Pues una calidad de sonido mejorada en nuestras llamadas desde el móvil pero sobre todo una velocidad de transmisión de datos brutal, que multiplicará a la existente ahora mismo para navegar por Internet o descargarnos cosas (ley Sinde mediante) en nuestro móvil o nuestra conexión de datos móviles.
Hace un año tuve la oportunidad de ver de cerca una demo para prensa realizada por Telefónica con Ericsson, y la operadora espańola ha anunciado en la feria que O2 en Alemania que ofrecerá servicios LTE en cuatro ciudades germanas en un par de meses. En España, as usual, tocará esperar algo más, allá por 2014 según ha anunciado el Ministerio de Industria.
Seguro que esperáis el lado oscuro, y la verdad es que iba a hablaros del colapso de los baños, gracias a que hay el doble para ellas que para ellos pese a ser apenas el 10% de asistentes, o de las vestimentas de azafatas y jerifaltes, o de la noche en el MWC. Pero os contaré mejor la que ha sido la anécdota del evento. Resulta que a los de Google se les ha ocurrido repartir por diferentes stands de la feria unos pins de sus androides verdes, vestidos de 86 formas distintas. Aliñado de la leyenda urbana de que quien los consiga todos se llevaría hasta 200.000 euros(!!!) se ha traducido en una auténtica pasión por conseguirlos. Directivos, azafatas, ejecutivos, señores del servicio de la limpieza o por supuesto periodistas suplicando stand por stand en los que tenían un muñeco android en pos del preciado pin. Una brutal acción de marketing que a muchos ha interesado más que cómo se conectarán en el futuro. ¡Hasta el año que viene!








