Parece que por fin hoy es el día en que acaba esta campaña electoral. Es larga, poco productiva, se centra en insultos y en el “tú más”, apenas aporta ideas, empapela las ciudades y los pueblos de nuestra Comunidad de carteles ‘photoshopeados’ a tope, llenando plazas de toros, polideportivos, auditorios… o visitando mercados, mercadillos o ‘mercadeando’ votos… Lo siento, soy crítico con la política actual, pero el mundo (político) me ha hecho así. Nunca he ido a un mitin, ni falta que me hace, y dudo que me acerque el próximo domingo a mi colegio electoral (en este caso, pabellón de deportes electoral) a ejercer mi derecho al voto. Eso sí, por supuesto que respeto a los que votan y les animo incluso a los que tienen convicciones políticas concretas a que no duden en hacerlo. Suerte con vuestros votos.
Pero no estoy aquí para adoctrinar a nadie, sino para hablaros de tecnología, que para eso soy (pretendo más bien ser) vuestro gurú techie en este fantástico medio. Así que me voy a centrar en cómo se ha desarrollado la campaña en las redes sociales, lo que se está llamando ‘campaña 2.0’. Y los resultados la verdad son bastante positivos. Si hace unos meses era desolador comprobar que en ‘feisbuk’ o en ‘el patio’ (twitter) la actividad política brillaba por su ausencia, en las últimas fechas la mayoría se ha puesto las pilas para sumarse a la carrera electoral, conseguir votos on line, lograr followers o amigos con quienes interactuar.
Porque es muy interesante echarle un ojo a los perfiles en el ‘feis’ de los políticos, trufados de fotos en inauguraciones en la precampaña, inundados ahora de fotos de mítines, de besos en lugares públicos, de abrazos y posados con el ‘jefe’ de turno (véase, un político nacional), de buenas intenciones, de promesas. En cuanto a Twitter, pues muy similar. Muchos de los candidatos insisten en no mostrarse demasiado personales en sus ‘tuits’, craso error porque así lo despersonalizan y da que pensar que no son ellos los que los manejan. Algo que se presupone, que lo hacen sus equipos de comunicación o sus ‘community managers’. Ya le pasó a Rosa Díez, que dio la desbandada del ‘patio’ después de que la pillaran ‘desdoblada’ en un discurso y a la vez tuiteando, por lo que otros como el candidato al PP por el Ayuntamiento de Madrid, el actual alcalde Gallardón, ha optado por crear un usuario llamado @equipogallardon para no engañar a nadie.
¿Datos de interacción? Pues la consultora de comunicación Image Group ha elaborado un análisis de la actividad on line de los candidatos a la presidencia de la Comunidad de Madrid, donde destaca la potente actividad realizada por la actual titular autonómica, la ‘pepera’ Esperanza Aguirre, que lleva meses en precampaña ‘tuitera’ y ‘feisbukera’ y eso se nota en su actividad, followers y demás. Cuenta a fecha de hoy con más de 45.000 seguidores en Facebook, por 8.000 de su rival natural, el ‘sociata’ Tomás Gómez, con apenas 8.000, aunque con una actividad muy constante de su perfil. Los candidatos de IU y UPyD apenas superan el centenar. Vamos, que llegan muy tarde a la carrera electoral 2.0. Y si hablamos de Twitter, según este análisis Aguirre cuenta con más de 2.000 followers, por 4.000 de Gómez. Los otros dos candidatos no llegan al millar. Buenos ejemplos de que las elecciones 2.0 hay que comenzarlas mucho antes, que las redes sociales son un amplificador de los mensajes y la popularidad de los políticos en la Red, y que los votos on line también cuentan. Veremos si los resultados electorales en Madrid y el resto de municipios van también en consonancia con lo que las redes nos dicen. La solución, claro, el domingo por la noche.







