Dios volvió a bajar a la Tierra. El Verbo volvió a hacerse carne para mostrarnos a los mortales los nuevos planes y dispositivos de una compañía que ha decidido convertirse, por derecho propio, en el nuevo referente mundial en sectores tan variados (y jugosos) como el entretenimiento on line, la música on line, la telefonía móvil, la informática de consumo, la televisión… Hablamos, cómo no, de la empresa de la manzana y de su particular dios, Steve Jobs, que anteayer, 1 de septiembre, el día de la vuelta al cole en casi todo el Planeta, decidió impartir una de sus magistrales keynotes (anuncio de temporada, vamos a llamarle) para darle una vuelta de tuerca más al universo tecnológico. Una keynote sorpresa, adicional a la que impartió el pasado mes de junio para anunciar el iPhone 4, entre otros, y a la aparición que hizo en pleno mes de julio, interrumpiendo sus vacaciones, para arreglar los problemas de antena del nuevo teléfono móvil de Apple (sí, ya he dicho el nombre al fin, sí).
¿Y qué ha dicho ‘Dios’? Pues, básicamente, que no abandona a su suerte a los iPods, ni mucho menos. A quienes esperábamos nuevos modelos del exitoso iPads, con más capacidad, cámaras y pantalla retina, tendremos que esperar. A quienes esperaban nuevos iPhones 4 después de los problemas del modelo original, pues lo mismo, de momento a ‘tirar’ con las funditas que regalan la compañía y listos. Pero a los fieles del reproductor de música más popular sí ha lanzado un mensaje claro: ni iPad ni iPhone van a sustituirles, y para eso les ha dotado de nuevas características a sus tres modelos. Al touch, sin duda el más popular y avanzado, le ha dado la pantalla Retina que tanto ha deslumbrado en el iPhone 4 y el LiveTime, la videollamada en versión Apple. Al shuffle le añade botones y lo afina un poco, como a todos los modelos nuevos. Mientras que al nano le da pantalla táctil de alta calidad. Un lavado de imagen interesante para una nueva generación de futuros compradores.
Visto que no hay espectaculares cacharrismos, lo que más ha llamado la atención de esta keynote es el nacimiento de Ping (palabreja sospechosamente parecida al Bing, el nuevo buscador “infalible” de Microsoft, el archienemigo de Apple). Se trata de una red social que, aprovechando el éxito arrollador del servicio iTunes de venta de música on line de la compañía, cuenta ya, desde su nacimiento, con cerca de 300 millones de usuarios, cifra similar a la actual de la red social de referencia, Facebook. Pero no sólo parece que competirá con ‘el feis’ a la hora de hablar con la gente y, por supuesto, compartir música, gustos musicales y demás, sino que será también una especie de MySpace, donde podrán darse a conocer grupos noveles, colgar maquetas… La música como apuesta fuerte, que es lo que deben pensar también en el gigante japonés Sony, que esta mañana ha anunciado a través del Financial Times que abrirá su propia tienda en línea de música, vídeos, libros, juegos, suponemos que aplicaciones… Con el nombre impronunciable de Qriocity, va a permitir lanzar distintos servicios de distribución en streaming para los distintos dispositivos de la marca, como sus teles Bravia, sus móviles, lectores Blu-ray, las inigualables PlayStation o los portátiles de último diseño Vaio. Todo suena, cómo no, a música celestial. Dios nos coja confesados.







