“Si tienes gusto te gustaremos”. Con semejante premisa te da la bienvenida la página web de Cottoncut, una empresa de diseño orientada al público infantil. Camisetas, tazas… pero sobre todo vinilos, que hacen que las paredes se conviertan en un escenario repleto de aventuras y las neveras destartaladas en objetos ‘cool’. Pero… ¿quién es el genio capaz de semejante odisea? David Abades, ilustrador y diseñador, cuya carrera profesional se ha forjado en muchos de los grandes medios de comunicación de este país, y que un buen día decidió dar un paso más y llenar de color el mundo de los más pequeños.
“La paranoia ha sido por mis sobrinos, y he dicho: tengo que hacer algo para niños”, confiesa. Empezó con los cuentos, pero el que crea que sus vinilos son versiones edulcoradas a lo Disney está muy equivocado: “Las ilustraciones típicas son como muy de algodón, muy suaves… Queremos dar el corte ese… Salir un poco de los parámetros que hay del rollito ñoño. Quería darle el toque simpaticote“. Y ese toque “simpaticote” está presente en sus dos últimas creaciones: ‘Pedro Pan y el Capitán Barbacoa’ y ‘Nariz de Pino’. Revisiones acanalladas y divertidas de los cuentos clásicos. Caperucita Roja, El flautista de Hamelín, todos los animales que te puedes imaginar en ‘La Jungla’, para los no tan pequeños están los ‘Fiestongos’, hay licántropos y momias en ‘La casa de los horrores’, y muchos más motivos (Eresmadrid se queda con las katrinas mexicanas).
Pero lo mejor es su última propuesta: tú creas tu propio cuento. ¿Cómo? Muy fácil, mezclando las historias que Cottoncut ha diseñado. Caperucita es atacada por el Capitán Barbacoa que la tiene secuestrada en medio de la jungla, pero Peter Pan llega saltando entre los árboles y salva a su amada, escoltado por Nariz de Pino que se convierte en un héroe bajo la batuta de Pepito Grillo.
“Queremos que la gente haga y mezcle los cuentos a su manera, que los reeinvente para sus hijos. Los clientes se convierten en los propios diseñadores. Son diseños con los que además de decorar puedes enseñar algo a tus hijos”, explica David, que ya “desde enano” garabateaba en todos los trozos de papel que caían en sus manos. “Me considero un afortunado por trabajar en lo que me gusta y que gusta a los demás”. Un mundo de fantasía en tu propia pared…
Si quiere ver las propuestas que Cottoncut tienen para adultos, pincha aquí.








