Alejandro vuela por los aires a lomos de una moto diminuta mientras pasa sus horas rodeado de payasos, trabaja junto a leones y elefantes, y mira con disimulo las piernas de la chica más guapa del circo… de Álex de la Iglesia.
Alejandro Tejería, actor cántabro de 33 años al que reconocen por la calle como el bajito de Vaya Semanita, es el ‘Motorista fantasma’ de Balada triste de Trompeta, la última película del director de Los crímenes de Oxford. Aunque hasta Navidad no podremos verla, Alejandro nos desvela algunos secretos de la grabación, que “es un estilo a El día de la Bestia. Muy loca, con un poco de todo: es como de aventuras, de acción, aunque haya una historia de tragedia y amor de fondo”.
Porque la película comienza con un flashback de la vida del protagonista (Carlos Areces, de Muchachada Nui), que nos sitúa en plena Guerra Civil para contar la historia del personaje principal y de su padre, encarnado por Santiago Segura.
“Hay una historia trágica. El prota se queda tocado de niño, y arrastra toda esa amargura hasta los años 70”, adelanta Tejería. Y es justo en los 70, en la época de los pantalones de pana y de campana, donde se sitúa la mayor parte del grueso del filme: “La peli es el trío amoroso entre dos payasos (el tonto y el triste), y la chica de las telas”.

Pero… ¿qué papel desempeña el Motorista fantasma, una suerte de “hombre bala”, en esta tragicomedia con un toque de acción? “Es uno más de los del circo… Se trata de una película coral, en la que está la de los perros, el domador, el forzudo, los payasos, los trapecistas… Pero mi personaje desencadena alguna cosilla”. No es para menos. Tejería interpreta a “un yonki de la velocidad y de los saltos. Alguien que vuela con la moto”. Un personaje que le ha hecho regresar varias noches a su casa sin poder cerrar las piernas por culpa de los arneses a los que se enganchaba para hacer las piruetas.
“Sabía que iba a tener que hacer cosas alocadas por los efectos especiales. Como era mi primera película importante me volví un poco loco, venga a hacer ejercicio y a ponerme sanote. Pero no me equivoqué. Creo que le quité la mitad del trabajo al especialista”, admite justo cuando acaba de volver de correr.
Arneses, motos por los aires, gimnasio, carreras… ¿No habrá sido demasiado sufrimiento?: “No, he disfrutado mucho con el papel. Lo bueno de Álex de la Iglesia es que hace películas muy divertidas de rodar. Con muchos especialistas, cosas que se rompen, números musicales con chicas ligeras de ropa, elefantes…”. Tejería insiste: “Cada día era especial. Yo nunca había estado rodeado de ametralladoras que disparaban balas sin parar. ¡Y la mitad del rodaje estuvimos entre animales!”. No obstante, para el Motorista fantasma, lo verdaderamente duro no han sido los leones, sino el frío. Cosas del mundo de las ilusiones, que nada es lo que parece… y en esta película, tampoco: “Rodamos de enero a marzo, y simulábamos que estábamos en verano. Algún día incluso pudimos llevar chaqueta”. Eso sí, compensaban los escenarios de los rodajes, que se repartieron entre Madrid y Alicante. “Hay una parte, ambientada en la Guerra Civil, rodada en la antigua Estación del Norte. Es muy bonita, alucinante… Y sentíamos: Jo, que peliculón estamos haciendo”.
Confiesa que trabajar con Álex de la Iglesia da prestigio: “Rodar con él me ha supuesto un par de pruebas para otras películas. Hay un nivel de exigencia alto, del ritmo del rodaje. Yo he salido de la peli con las pilas muy puestas, pero cuándo ves un equipo en el que son todos muy buenos quieres estar a la altura”.
Habrá que esperar a las Navidades para conocer más cosas de Balada triste de Trompeta (con reminiscencias a la canción de Rafael), y descubrir quién es quién en una historia en la que también participan actores como Antonio de la Torre, Carolina Vang (de Plutón Verbenero), Enrique Villán, Chancho Gracia… Sin olvidarnos de dos cameos muy especiales: uno, por intrigarnos, el de Fran Perea; y otro, más que lógico, el de Fofito. Damas y caballeros… ¡pasen y vean!
Créditos de imagen:http://twitchfilm.net y Laura Maestegui.








Me encanta ese tío! Es graciosísimo. Cada vez que le veía en Vaya Semanita me partía de risa. Deseando ver la peli que estoy!!!!!!!!