Clasificado | columnistas, tumadrid

miMadrid: Como dice la Costa Brava ¡Hazte Camarera!

miMadrid: Como dice la Costa Brava ¡Hazte Camarera!

Después de tres semanas de búsqueda intensiva de trabajo, una empieza a buscar tanto en “lo que es lo suyo”, como en lo que no lo es. Las diferentes oportunidades que se presentan y las ganas de vivir experiencias, me llevaron a que me pique el gusanillo de probar. Así, me encontré a mí misma vestida de negro, con un mandil que prácticamente arrastraba, doblando servilletas en un conocido restaurante de Madrid.

A pesar de mis nervios, el tema empezaba tranquilo y fácil. Huelga decir que jamás me había metido en el papel de una camarera de sala, aunque pensaba para mí misma que al fin y al cabo, no podía ser tan difícil ¿no? Me equivocaba.

Tras las servilletas, pasé a montar mesas a un ritmo frenético. Paso por paso, con un riguroso orden y ritmo, así como un control milimétrico de la situación del plato, las copas, los platos pequeños para el pan, la servilleta, los cubiertos… A diferencia de los de mis compañeros, mis ojos no distinguían entre situar el plato en el borde de la mesa y centrado, o hacerlo a un centímetro del borde, y movido dos milímetros a la derecha. ¡Nunca había sido consciente del centenar de pequeños detalles que tiene una mesa de restaurante!

Aun así, todavía me encontraba en la parte más sencilla del trabajo. Los camareros se convierten en auténticos malabaristas cuando empieza la verdadera labor: servir mesas.
Me atribuyeron el papel de convertirme en una especie de sidecar de un camarero asturiano, con todas las papeletas para convertirse en la persona con más paciencia que conozco. Siempre con una sonrisa, me indicaba cuándo servir esto o lo otro, y lo más importante: cómo.

Se convirtió también, en mi traductor de la “lengua camareril”. Así, cuando me decían “niña, marca al japonés con trinchero”, mi intérprete me indicaba que lo que tenía que hacer era escoger entre el sinfín de tipos de cubiertos existentes en el restaurante, el adecuado para el siguiente plato del famoso japonés. No tenía nada que ver con hacer una cruz sobre él, o escribirle “trinchero” en la espalda. Eso sin contar que mientras yo caminaba orgullosa de mi misma por ser capaz de transportar cuatro copas gigantes en cada mano, el susodicho asturiano transportaba seis en cada una. Hubo un momento en el que estuve a punto de preguntarle si hacía trampas utilizando algún tipo de ventosa minúscula que se ponía entre los dedos.

Al final de la noche una compañera me dijo que para ser la primera vez que hacía algo similar, no lo había hecho tan mal. Os tengo que confesar que me divertí viéndome a mí misma en el papel de algo que no tiene nada que ver conmigo.

Al fin y al cabo, ¿cuánta gente ha empezado teniendo una experiencia como camarero en Madrid?

Si te ha gustado este artículo suscríbete al RSS, también puedes seguirnos por mail.

Escrito por:

Vir Ortega - que ha escrito 6 posts en eresmadrid.

Ni fotógrafa, ni escritora, va por el mundo con una cámara en la mano y escribiendo sobre todo lo que la rodea. Entusiasta del mundo del turismo, al cual se dedica, define viajar como una auténtica adicción. Viajar, y las cervezas de después del trabajo.

También puedes leerme aquí

Una respuesta Para “miMadrid: Como dice la Costa Brava ¡Hazte Camarera!”

Trackbacks/Pingbacks


Responde

eresmadrid en Flickr

  • Acampadasol
  • Acampadasol
  • Acampadasol
  • Acampadasol

eresmadrid en Facebook

eresmadrid en Twitter