Los expertos llevan años augurándolo: las futuras guerras serán por el agua. El líquido elemento cada vez es un bien más preciado, y en el mundo occidental somos más conscientes de que es un recurso agotable (en los otros ya se dieron cuenta hace siglos). Con esa idea en la cabeza, Álvaro Marote Sevilla decidió ponerse manos a la obra y obrar un milagro. El milagro en cuestión es un objeto al que ha denominado Flow-Tando. No es un grifo, ni una ducha, ni un aspersor, ni un dispensador de agua… y es todas esas cosas a la vez. El modelo, como se puede observar en el vídeo que encabeza esta noticia, es divertido, y sirve tanto para adultos como para niños. Pero lo mejor es que sea el propio Álvaro el que relate cómo surgió todo y qué fin tiene…
“Todo empezó el año pasado, en el último curso de IADE de Diseño Industrial. Nos dijeron que podíamos presentarnos a un concurso que se llama James Tyson. El objetivo del proyecto era solucionar un problema, y yo vi el agua como un futuro posible problema, ya que dentro de unos años será como el oro ahora, en cuanto a consumo y que cada vez va a haber menos”. Este joven de 26 años, diseñador industrial y de moda, tardó alrededor de cuatro meses en sacar el modelo inicial, y lleva casi un año intentando mejorarlo. Para él, el medio ambiente es muy importante (“en la ducha gastamos mucho, y se podría aprovechar mejor el agua, incluso la sobrante se podría utilizar en el water y en regar las plantas”). “El proyecto aún debe evolucionar más”, reconoce. Un vistazo a su invento indica que va por buen camino. Un asunto muy serio que se toma con sentido del humor: “Se llama Flow-Tando. El nombre se me ocurrió asociando el agua, el fluir… para hacerlo un poco divertido. Como el concurso es en inglés… Pues eso, flowtando“.








flowta, flowta
Es muy interesante. Debemos pensar en el futuro y gastar menos agua